Centro de Psicología y Terapias Alternativas de Tomares y Sevilla. PSICOLOGÍA CLÍNICA INFANTIL Y DE ADULTOS. TALLER DE CONOCIMIENTO Y TRABAJO PERSONAL. CURSOS DE FORMACIÓN A PADRES Y MADRES. TALLERES PARA ADOLESCENTES Y NIÑOS en Colegios y AMPAs. CONTACTO: centrodepsicologiayterapias@gmail.com o 655090215
martes, 23 de abril de 2013
lunes, 15 de abril de 2013
El Envejecimiento, la gran oportunidad. El envejecimiento activo, la estrategia.
El Envejecimiento, la gran oportunidad. El envejecimiento activo, la estrategia.
Fuente: http://envejecimientoactivoypersonasmayores.blogspot.com.es/
Una de cada 10 personas en el mundo tiene 60 años o más, y según las estadísticas de Naciones Unidas, en los próximos 50 años este colectivo se cuadruplicará. Los 600 millones de mayores actuales rondarán los 2.000 millones en 2050, casi un tercio de la población mundial, y la mayoría de ellos vivirán en países en vías de desarrollo.
Andalucía con referencia a España y sobre todo a Europa, va a vivir en las próximas cuatro décadas una transformación más intensa del envejecimiento paulatino de su población, según una estimación estadística que podemos consultar en la página de Sen@er y en la del Instituto de Estadística de Andalucía, se muestra como partiendo de un porcentaje por debajo de Europa en mayores de 60 años, llegaremos a superar este porcentaje en 2 puntos respecto al conjunto de España y en 6 puntos respecto a Europa para el 2050.
Nosotros vamos a incrementar en más de dos veces el incremento de Europa en población de mayores de 60 años. Mientras Europa crece un 7%, nosotros lo haremos en un 16% en las cuatro próximas décadas.
Nos encontramos en un momento histórico singular en relación con el envejecimiento.
Tenemos una responsabilidad, y como quedó reflejado en la Declaración Ministerial Europea sobre el Envejecimiento de Berlín “Una sociedad para todas las edades en la Región de la CEPE” en Septiembre de 2002: “Consideramos el aumento de la longevidad como un importante logro de nuestras sociedades. Las personas mayores son un recurso valioso y su contribución es esencial para la sociedad. Destacamos la importancia de favorecer que las personas mayores continúen participando plenamente en todos los aspectos de la vida. Nuestro enfoque del envejecimiento es global, dirigido a promover el desarrollo de una sociedad para todas las edades.”; “Nos comprometemos a asegurar el pleno disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales, y de los derechos civiles y políticos de las personas y la eliminación de toda forma de violencia, abuso y abandono, y de discriminación contra las personas mayores.” Nuestra responsabilidad no termina en una declaración, estos valores son los que nos impulsa a lograr una sociedad más justa e igualitaria que elimine una de las últimas barreras de esta sociedad, la edad. Se deben priorizar políticas sociales que nos conduzcan, en el menor tiempo posible, al desarrollo de una sociedad para todas las edades.
No debemos considerar el envejecimiento como un problema social ni como un handicap para las sociedades desarrolladas, no debemos caer en el prejuicio de que la vejez es una carga y un obstáculo para el avance de la sociedad actual, que parece no poder integrar modernidad, dinamismo y productividad con envejecimiento.
Al contrario, debemos aprovechar las fortalezas y las oportunidades que una sociedad de estas características nos puedan brindar. Haciendo de los problemas y dificultades que el envejecimiento de la sociedad conlleve, un campo de trabajo donde poner en práctica nuestra estrategia de aprendizaje para resolver obstáculos, y así centrar nuestros esfuerzos y nuestra atención en potenciar los nuevos yacimientos de empleo y las nuevas oportunidades de negocio que se abren ante esta nueva realidad.
Los cambios demográficos deben entenderse como un progreso de nuestra sociedad y una conquista del estado de bienestar que contrariamente al prejuicio, generará más riqueza y más bienestar si somos capaces de adaptarnos a estos de forma eficaz y realista. Desde una perspectiva global el desarrollo de una sociedad nos compromete a todos, por este motivo nuestro compromiso hacia nuestros mayores y sus necesidades debe ser incondicional e incuestionable.
"Nos enfrentamos a un cambio y el cambio no es el problema, el problema es no pensar en la solución, el problema es no ver la oportunidad".
Autor: Miguel Angel Reche Pozo
WEB de Noticias sobre iniciativas sociales comunitarias y no lucrativas. "Sentido Común"
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domingo, 7 de abril de 2013
martes, 12 de marzo de 2013
Dirigir y educar con Inteligencia Emocional
Dirigir y educar con
Inteligencia Emocional
http://centrodepsicologiayterapias.blogspot.com.es/
"Eso que proponemos supone trascender la visión puramente instrumental de la educación considerada como la vía necesaria para obtener resultados (dinero, carreras, etc.) y supone cambiar para considerar la función que tiene en su globalidad la educación: la realización de la persona, que toda entera debe aprender a ser "
. A continuación el informe explica los cuatro pilares de la educación, en los que se hace clara referencia al mundo emocional:
Aprender a conocer, lo que equivale a dominar los instrumentos del conocimiento. Pero asegura que los métodos que deben ser utilizados para conocer deben favorecer el placer de comprender y descubrir, es decir, factores emocionales unidos al aprendizaje que lo potencian y lo hacen estimulante.
Aprender a hacer, lo que implica adquirir una formación para poder desempeñar un trabajo y
a la vez una serie de competencias personales, como trabajar en
grupo, tomar decisiones, crear sinergias, etc. Estas son competencias que forman
parte de la I.E. (inteligencia emocional) como veremos más
adelante.
Aprender a convivir y trabajar en proyectos comunes. Este es uno de los retos para este siglo, donde la convivencia entre personas diferentes nos obliga a descubrir lo que tenemos en común y a comprender que todos somos interdependientes. Pero para descubrir al otro antes tenemos que descubrirnos a nosotros mismos. Otra vez el informe hace referencia a competencias propias de la inteligencia emocional, como el autoconocimiento, la empatía y la destreza social.
Aprender a ser, refiriéndose al desarrollo total y máximo posible de cada persona, a su proceso de autorrealización que diría Maslow. Esta referencia a la educación integral, por sí sola justificaría la necesidad de educar con inteligencia emocional.
centrado tradicionalmente el entorno educativo..
Es preciso reconocer, como nos dice Goleman, que todos tenemos dos mentes: una que
piensa y otra que siente, pero ¿acaso razón y emoción se oponen? Ahora sabemos que no, que son
dos formas fundamentales de conocimiento que interactúan para construir nuestra vida mental.
Ambas mentes tienen que ser atendidas en toda situación de la vida, no debe haber predominio ni oposición, y en todo momento se debe buscar su equilibrio, ya que los sentimientos son
indispensables para la toma racional de decisiones, porque nos orientan en la dirección adecuada para sacar el mejor provecho a las posibilidades que nos ofrece la fría lógica. Por lo tanto, ambos componentes de la mente aportan recursos sinérgicos: el uno sin el otro resultan incompletos e ineficaces.
que nos suele guiar cuando nos tenemos que enfrentar a situaciones difíciles o tareas muy
importantes. Sin embargo, la educación continúa esforzándose por desarrollar la mayor cantidad de
contenidos de las áreas cognitivas, no prestando suficiente atención al desarrollo de las habilidades
emocionales del alumnado.
Hace 2200 años Platón decía: ”La disposición emocional del alumno determina su habilidad para aprender”.
Pues bien, si el desarrollo intelectual de nuestros alumnos nos preocupa y hacemos lo posible por mejorar su nivel de aprendizaje, conviene recordar que, aún cuando el intelecto puede
estar excelentemente desarrollado, el sistema de control emocional puede no estar maduro y en ocasiones logra sabotear los logros de una persona altamente inteligente. La emoción es más fuerte que el pensamiento, incluso puede llegar a anularlo. Seguramente recordamos algún momento donde esto nos ha sucedido.
elevar su nivel de aptitud social y emocional?
raciocinio lógico, con las competencias que componen el cociente intelectual como son la capacidad
de análisis, comprensión, retención, resolución de problemas de índole cognitivo, etc... Sin embargo,
en el mundo empresarial se está empezando a tener en cuenta y a valorar más la denominada
"inteligencia emocional", que determina cómo nos manejamos con nosotros mismos y con los demás.
El término surge de la siguiente manera.En 1983 Howard Gardner desarrolló el modelo de Inteligencias Múltiples, donde proponía una nueva visión de la inteligencia como una capacidad múltiple, como un abanico de capacidades intelectuales, reconociendo que existen otros tipos de inteligencia aparte de la cognitiva. De los ocho tipos de inteligencias que definió Gardner, dos de ellas, denominadas inteligencia intrapersonal einteligencia interpersonal llamaron la atención de
Peter Salovey y John Mayer, psicólogos de dos prestigiosas universidades americanas, los cuales definieron sus competencias, presentándolas bajo el término “Inteligencia Emocional”.
Salovey y Mayer la describían como "una forma de inteligencia social que implica la habilidad para dirigir los propios sentimientos y emociones y los de los demás, saber discriminar entre ellos, y usar esta información para guiar el pensamiento y la propia acción".
Sin embargo, ha sido a raíz de la publicación en 1995 del libro de Daniel Goleman, "La inteligencia emocional", cuando ha recibido mucha más atención en los medios de comunicación y en el mundo educativo y empresarial.
La inteligencia emocional es por lo tanto un conjunto de destrezas, actitudes, habilidades y
competencias que determinan la conducta de un individuo, sus reacciones, estados mentales, etc., y
que puede definirse, según el propio Goleman, como la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones.
Definimos las competencias de las que hablaremos a continuación como un conjunto de
conocimientos, capacidades, cualidades y comportamientos que contribuyen al éxito en un puesto
de trabajo o en la ejecución de una determinada tarea.
Este término incluye como dije anteriormente, dos tipos de inteligencias, según el concepto
de Inteligencias Múltiples de Howard Gardner, la Inteligencia Personal que está compuesta a su
vez por una serie de competencias que determinan el modo en que nos relacionamos con nosotros
mismos. Esta inteligencia comprende tres componentes:
Conciencia en uno mismo: es la capacidad de reconocer y entender en uno mismo las
propias fortalezas, debilidades, estados de ánimo, emociones e impulsos, así como el efecto
que éstos tienen sobre los demás y sobre el trabajo.
Autorregulación o control de sí mismo: es la habilidad de controlar nuestras propias emociones e impulsos para adecuarlos a un objetivo, de responsabilizarse de los propios actos,
de pensar antes de actuar y de evitar los juicios prematuros.
Automotivación: es la habilidad de estar en un estado de continua búsqueda y persistencia en
la consecución de los objetivos, haciendo frente a los problemas y encontrando soluciones.
Y la Inteligencia Interpersonal cuyas competencias tienen que ver con el manejo social efectivo, la
capacidad de relacionarse con quienes nos rodean y de crear una red de relaciones interpersonales
sanas. Comprende los siguientes componentes:
Empatía: es la habilidad para entender las necesidades, sentimientos y problemas de los
demás, poniéndose en su lugar, y responder correctamente a sus reacciones emocionales.
Destreza social: es el talento en el manejo de las relaciones con los demás, en saber persuadir
e influenciar a los demás.
Estas cinco competencias son muy útiles para cuatro áreas fundamentales de nuestra vida:
1. Propenden a nuestro bienestar psicológico, base para el desarrollo armónico y
equilibrado de nuestra personalidad.
Recientemente Daniel Goleman sobre la base de las últimas investigaciones realizadas ha
propuesto un nuevo modelo donde se reducen a cuatro las dimensiones de la inteligencia
emocional: conciencia de uno mismo, autogestión, competencia social y gestión de las relaciones.
carencia de las aptitudes anteriores se denomina actualmente analfabetismo emocional.
Fuente: Begoña ibarrola L. De Davalillo Ponencia del VII Congreso de Educación y Gestión
“El intelecto busca, pero es el corazón quien
halla”
George Sandhttp://centrodepsicologiayterapias.blogspot.com.es/
La sociedad actual, sociedad de la información y del
conocimiento, se caracteriza por la complejidad del mundo industrial y
tecnológico, y por una tendencia a la mundialización económica y cultural. Por
ello, exige el uso de todas nuestras capacidades y de nuevas competencias
personales, sociales y profesionales para poder conseguir un desempeño efectivo
y afrontar los continuos cambios que se nos imponen. Sin embargo, en muchos
casos, las herramientas que utilizamos para lograr estos objetivos no son las
más adecuadas y solo conducen a la frustración, la ansiedad o al estrés, que nos
hace comportarnos de una manera inadecuada tanto con nosotros como con los
demás, creando un círculo vicioso que por desgracia transmitimos a nuestros
hijos y alumnos.
Quizás, uno de los motivos por los que esto sucede tiene que ver
con la poca atención que tanto padres como educadores prestan a la dimensión
emocional de los niños, dimensión que debe ser educada para que las emociones y
los sentimientos que tan importantes son en nuestra vida, se conviertan en
aliados y no en enemigos.
Hace unos años la UNESCO publicó el Informe Delors, donde se
hace referencia a los cambios de estilos de vida que vive el mundo
contemporáneo, se analizan las tensiones que ello provoca y plantea soluciones y
alternativas para la educación del siglo XXI.
Tras recomendar cómo debemos superar estas tensiones, el informe
dice textualmente:
"Eso que proponemos supone trascender la visión puramente instrumental de la educación considerada como la vía necesaria para obtener resultados (dinero, carreras, etc.) y supone cambiar para considerar la función que tiene en su globalidad la educación: la realización de la persona, que toda entera debe aprender a ser "
. A continuación el informe explica los cuatro pilares de la educación, en los que se hace clara referencia al mundo emocional:
Aprender a conocer, lo que equivale a dominar los instrumentos del conocimiento. Pero asegura que los métodos que deben ser utilizados para conocer deben favorecer el placer de comprender y descubrir, es decir, factores emocionales unidos al aprendizaje que lo potencian y lo hacen estimulante.
Aprender a hacer, lo que implica adquirir una formación para poder desempeñar un trabajo y
Aprender a convivir y trabajar en proyectos comunes. Este es uno de los retos para este siglo, donde la convivencia entre personas diferentes nos obliga a descubrir lo que tenemos en común y a comprender que todos somos interdependientes. Pero para descubrir al otro antes tenemos que descubrirnos a nosotros mismos. Otra vez el informe hace referencia a competencias propias de la inteligencia emocional, como el autoconocimiento, la empatía y la destreza social.
Aprender a ser, refiriéndose al desarrollo total y máximo posible de cada persona, a su proceso de autorrealización que diría Maslow. Esta referencia a la educación integral, por sí sola justificaría la necesidad de educar con inteligencia emocional.
El informe destaca asimismo el papel de las emociones haciendo
hincapié en la necesidad de
educar la dimensión emocional del ser humano
junto a su dimensión cognitiva, tarea en la que se hacentrado tradicionalmente el entorno educativo..
Es preciso reconocer, como nos dice Goleman, que todos tenemos dos mentes: una que
piensa y otra que siente, pero ¿acaso razón y emoción se oponen? Ahora sabemos que no, que son
dos formas fundamentales de conocimiento que interactúan para construir nuestra vida mental.
Ambas mentes tienen que ser atendidas en toda situación de la vida, no debe haber predominio ni oposición, y en todo momento se debe buscar su equilibrio, ya que los sentimientos son
indispensables para la toma racional de decisiones, porque nos orientan en la dirección adecuada para sacar el mejor provecho a las posibilidades que nos ofrece la fría lógica. Por lo tanto, ambos componentes de la mente aportan recursos sinérgicos: el uno sin el otro resultan incompletos e ineficaces.
Afortunadamente la era de la información se está abriendo a un
nuevo sistema de valores en
que el corazón se une a la mente para trabajar
juntos por el bienestar de la persona.
Todos hemos comprobado que, cuando aparecen problemas
importantes en la vida,
determinadas habilidades son las que nos ayudan a
solucionarlos, es nuestra madurez emocional laque nos suele guiar cuando nos tenemos que enfrentar a situaciones difíciles o tareas muy
importantes. Sin embargo, la educación continúa esforzándose por desarrollar la mayor cantidad de
contenidos de las áreas cognitivas, no prestando suficiente atención al desarrollo de las habilidades
emocionales del alumnado.
Hace 2200 años Platón decía: ”La disposición emocional del alumno determina su habilidad para aprender”.
Pues bien, si el desarrollo intelectual de nuestros alumnos nos preocupa y hacemos lo posible por mejorar su nivel de aprendizaje, conviene recordar que, aún cuando el intelecto puede
estar excelentemente desarrollado, el sistema de control emocional puede no estar maduro y en ocasiones logra sabotear los logros de una persona altamente inteligente. La emoción es más fuerte que el pensamiento, incluso puede llegar a anularlo. Seguramente recordamos algún momento donde esto nos ha sucedido.
Entonces podemos preguntarnos: ¿Qué estamos haciendo para
desarrollar las habilidades de
madurez emocional de nuestros alumnos que
les permitirán potenciar su formación académica yelevar su nivel de aptitud social y emocional?
Pero ¿a qué nos referimos cuando hablamos de inteligencia
emocional?
Habitualmente estamos acostumbrados a relacionar la inteligencia
con la capacidad deraciocinio lógico, con las competencias que componen el cociente intelectual como son la capacidad
de análisis, comprensión, retención, resolución de problemas de índole cognitivo, etc... Sin embargo,
en el mundo empresarial se está empezando a tener en cuenta y a valorar más la denominada
"inteligencia emocional", que determina cómo nos manejamos con nosotros mismos y con los demás.
El término surge de la siguiente manera.En 1983 Howard Gardner desarrolló el modelo de Inteligencias Múltiples, donde proponía una nueva visión de la inteligencia como una capacidad múltiple, como un abanico de capacidades intelectuales, reconociendo que existen otros tipos de inteligencia aparte de la cognitiva. De los ocho tipos de inteligencias que definió Gardner, dos de ellas, denominadas inteligencia intrapersonal einteligencia interpersonal llamaron la atención de
Peter Salovey y John Mayer, psicólogos de dos prestigiosas universidades americanas, los cuales definieron sus competencias, presentándolas bajo el término “Inteligencia Emocional”.
Esta expresión, por lo tanto, fue acuñada por estos dos
psicólogos en 1990.
Salovey y Mayer la describían como "una forma de inteligencia social que implica la habilidad para dirigir los propios sentimientos y emociones y los de los demás, saber discriminar entre ellos, y usar esta información para guiar el pensamiento y la propia acción".
Sin embargo, ha sido a raíz de la publicación en 1995 del libro de Daniel Goleman, "La inteligencia emocional", cuando ha recibido mucha más atención en los medios de comunicación y en el mundo educativo y empresarial.
La inteligencia emocional es por lo tanto un conjunto de destrezas, actitudes, habilidades y
competencias que determinan la conducta de un individuo, sus reacciones, estados mentales, etc., y
que puede definirse, según el propio Goleman, como la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones.
Definimos las competencias de las que hablaremos a continuación como un conjunto de
conocimientos, capacidades, cualidades y comportamientos que contribuyen al éxito en un puesto
de trabajo o en la ejecución de una determinada tarea.
Este término incluye como dije anteriormente, dos tipos de inteligencias, según el concepto
de Inteligencias Múltiples de Howard Gardner, la Inteligencia Personal que está compuesta a su
vez por una serie de competencias que determinan el modo en que nos relacionamos con nosotros
mismos. Esta inteligencia comprende tres componentes:
Conciencia en uno mismo: es la capacidad de reconocer y entender en uno mismo las
propias fortalezas, debilidades, estados de ánimo, emociones e impulsos, así como el efecto
que éstos tienen sobre los demás y sobre el trabajo.
Autorregulación o control de sí mismo: es la habilidad de controlar nuestras propias emociones e impulsos para adecuarlos a un objetivo, de responsabilizarse de los propios actos,
de pensar antes de actuar y de evitar los juicios prematuros.
Automotivación: es la habilidad de estar en un estado de continua búsqueda y persistencia en
la consecución de los objetivos, haciendo frente a los problemas y encontrando soluciones.
Y la Inteligencia Interpersonal cuyas competencias tienen que ver con el manejo social efectivo, la
capacidad de relacionarse con quienes nos rodean y de crear una red de relaciones interpersonales
sanas. Comprende los siguientes componentes:
Empatía: es la habilidad para entender las necesidades, sentimientos y problemas de los
demás, poniéndose en su lugar, y responder correctamente a sus reacciones emocionales.
Destreza social: es el talento en el manejo de las relaciones con los demás, en saber persuadir
e influenciar a los demás.
Estas cinco competencias son muy útiles para cuatro áreas fundamentales de nuestra vida:
1. Propenden a nuestro bienestar psicológico, base para el desarrollo armónico y
equilibrado de nuestra personalidad.
2. Contribuyen a nuestra buena salud física, moderando o
eliminando patrones y/o hábitos
psicosomáticos dañinos o destructivos, y previniendo enfermedades producidas por
desequilibrios emocionales permanentes (angustia, miedo, ansiedad, ira, irritabilidad,etc.).
3. Favorecen nuestro entusiasmo y motivación. Gran parte de nuestra motivación en
distintas áreas de la vida está basada en estímulos emocionales.
4. Permiten un mejor desarrollo de nuestras relaciones con las personas, en el área familiar-afectiva, social y laboral-profesional.
psicosomáticos dañinos o destructivos, y previniendo enfermedades producidas por
desequilibrios emocionales permanentes (angustia, miedo, ansiedad, ira, irritabilidad,etc.).
3. Favorecen nuestro entusiasmo y motivación. Gran parte de nuestra motivación en
distintas áreas de la vida está basada en estímulos emocionales.
4. Permiten un mejor desarrollo de nuestras relaciones con las personas, en el área familiar-afectiva, social y laboral-profesional.
Recientemente Daniel Goleman sobre la base de las últimas investigaciones realizadas ha
propuesto un nuevo modelo donde se reducen a cuatro las dimensiones de la inteligencia
emocional: conciencia de uno mismo, autogestión, competencia social y gestión de las relaciones.
Mas adelante hablaremos de ellas con más profundidad.
Conviene señalar que estas competencias no son cualidades
innatas, sino habilidades
aprendidas, cada una de las cuales aporta una
herramienta básica para potenciar la eficacia .Lacarencia de las aptitudes anteriores se denomina actualmente analfabetismo emocional.
Fuente: Begoña ibarrola L. De Davalillo Ponencia del VII Congreso de Educación y Gestión
domingo, 10 de marzo de 2013
jueves, 7 de marzo de 2013
¿CÓMO MEJORAR LA CONDUCTA DE LOS/AS NIÑOS/AS?
¿CÓMO MEJORAR LA CONDUCTA DE LOS/AS NIÑOS/AS?
¿Qué podemos hacer como padres?
Tener una buena relación con nuestros/as hijos/as es fundamental y necesario para su desarrollo conductual y emocional. Tu habilidad para manejar la conducta de tu hijo/a le ayudará a aprender qué es lo adecuado y a controlar sus emociones. Algunos consejos que os ayudarán a mejorar la relación con vuestros/as hijos/as son:
.-Pase tiempo con su hijo/a a diario compartiendo actividades divertidas, por ejemplo jugando con los juguetes, ayudándote en las tareas de la casa, leyendo, juegos de mesa, pintando,…etc.
.-Preste atención a las conductas positivas de su hijo/a describiendo lo que está haciendo y elogiando sus actos todas las veces que sea posible.
Puede elogiar a su hijo/a diciendo cosas como:
- “Pablo, me gusta mucho la forma en que compartes todo con tu hermana”.
- “María, estoy contenta de que hayas recogido los juguetes como te lo pedí”.
En caso de niños/as más grandes, comparta una actividad que ellos/as hayan elegido y hable con ellos/as.
.-Escuche lo que dice su hijo/a con atención, sin corregir ni criticar.
.-Ignore los episodios menores de mala conducta del niño/a para llamar la atención, como el lloriqueo, ya que suelen portarse mal para captar la atención de sus padres. No prestarle la atención que reclaman ya es suficiente castigo. Una vez que deja de hacerlo y comienza a portarse mejor, cerciórese de prestar mucha atención a lo que está haciendo.
Esto es señal de que usted ignora intencionadamente las conductas que no quiere que tenga su hijo/a y que refuerza, con elogios, aquellas actitudes que sí quiere que tenga. Así, habrá más probabilidades de que su hijo/a se comporte adecuadamente y menos probabilidades de que tenga una conducta inadecuada.
.-Comuníquele a su hijo/a expectativas concretas, como que siga sus indicaciones después de dos avisos, que comience la tarea escolar a las 5 de la tarde o que tome un baño antes de acostarse. A menudo, los/as niños/as se comportan mejor cuando saben qué se espera de ellos/as y cuando son recompensados/as por sus logros.
Algunas recompensas son, por ejemplo, los elogios verbales (eres un campeón/a, qué mayor, qué bien pintas…) y los no verbales como los abrazos, besos, levantarle el brazo de campeón/a y también se le puede dar pequeños obsequios, como diploma del/la mejor…., medallas, pegatinas, pequeños juguetes o tiempo extra en la tele, videojuego o jugar.
.-Tenga presente cómo y cuándo le da una orden o una instrucción a su hijo/a. Responden mejor cuando las órdenes son breves y directas, y cuando se dan en un tono de voz neutro o positivo. También piense en cuál es el momento oportuno para dar la orden. Por ejemplo: si su hijo/a está mirando un programa de televisión, espere a que haya una pausa. Además, asegúrese luego de elogiar a su hijo/a por haber cumplido la orden.
.-Para abordar conductas difíciles, puede usar las técnicas de aislamiento temporal y pérdida de privilegios. Elige un lugar tranquilo sin distracciones donde el/la niño/a pueda pensar y déjelo/a unos pocos minutos (1 minuto por año aprox.).
.- La constancia es importante. No hay que ceder una vez iniciada las técnicas. En la repetición y mantenimiento de nuestro comportamiento está el éxito.
¿Qué debes evitar?
Evite imponerle a su hijo/a castigos físicos. El castigo físico suele producirse cuando el padre/madre está enfadado/a. Para el/la niño/a, esto implica una experiencia de aprendizaje negativa.
AUTORA: ANTONIA MACÍAS (PSICÓLOGA)
http://centrodepsicologiayterapias.blogspot.com.es/
¿Qué podemos hacer como padres?
Tener una buena relación con nuestros/as hijos/as es fundamental y necesario para su desarrollo conductual y emocional. Tu habilidad para manejar la conducta de tu hijo/a le ayudará a aprender qué es lo adecuado y a controlar sus emociones. Algunos consejos que os ayudarán a mejorar la relación con vuestros/as hijos/as son:
.-Pase tiempo con su hijo/a a diario compartiendo actividades divertidas, por ejemplo jugando con los juguetes, ayudándote en las tareas de la casa, leyendo, juegos de mesa, pintando,…etc.
.-Preste atención a las conductas positivas de su hijo/a describiendo lo que está haciendo y elogiando sus actos todas las veces que sea posible.
Puede elogiar a su hijo/a diciendo cosas como:
- “Pablo, me gusta mucho la forma en que compartes todo con tu hermana”.
- “María, estoy contenta de que hayas recogido los juguetes como te lo pedí”.
En caso de niños/as más grandes, comparta una actividad que ellos/as hayan elegido y hable con ellos/as.
.-Escuche lo que dice su hijo/a con atención, sin corregir ni criticar.
.-Ignore los episodios menores de mala conducta del niño/a para llamar la atención, como el lloriqueo, ya que suelen portarse mal para captar la atención de sus padres. No prestarle la atención que reclaman ya es suficiente castigo. Una vez que deja de hacerlo y comienza a portarse mejor, cerciórese de prestar mucha atención a lo que está haciendo.
Esto es señal de que usted ignora intencionadamente las conductas que no quiere que tenga su hijo/a y que refuerza, con elogios, aquellas actitudes que sí quiere que tenga. Así, habrá más probabilidades de que su hijo/a se comporte adecuadamente y menos probabilidades de que tenga una conducta inadecuada.
.-Comuníquele a su hijo/a expectativas concretas, como que siga sus indicaciones después de dos avisos, que comience la tarea escolar a las 5 de la tarde o que tome un baño antes de acostarse. A menudo, los/as niños/as se comportan mejor cuando saben qué se espera de ellos/as y cuando son recompensados/as por sus logros.
Algunas recompensas son, por ejemplo, los elogios verbales (eres un campeón/a, qué mayor, qué bien pintas…) y los no verbales como los abrazos, besos, levantarle el brazo de campeón/a y también se le puede dar pequeños obsequios, como diploma del/la mejor…., medallas, pegatinas, pequeños juguetes o tiempo extra en la tele, videojuego o jugar.
.-Tenga presente cómo y cuándo le da una orden o una instrucción a su hijo/a. Responden mejor cuando las órdenes son breves y directas, y cuando se dan en un tono de voz neutro o positivo. También piense en cuál es el momento oportuno para dar la orden. Por ejemplo: si su hijo/a está mirando un programa de televisión, espere a que haya una pausa. Además, asegúrese luego de elogiar a su hijo/a por haber cumplido la orden.
.-Para abordar conductas difíciles, puede usar las técnicas de aislamiento temporal y pérdida de privilegios. Elige un lugar tranquilo sin distracciones donde el/la niño/a pueda pensar y déjelo/a unos pocos minutos (1 minuto por año aprox.).
.- La constancia es importante. No hay que ceder una vez iniciada las técnicas. En la repetición y mantenimiento de nuestro comportamiento está el éxito.
¿Qué debes evitar?
Evite imponerle a su hijo/a castigos físicos. El castigo físico suele producirse cuando el padre/madre está enfadado/a. Para el/la niño/a, esto implica una experiencia de aprendizaje negativa.
AUTORA: ANTONIA MACÍAS (PSICÓLOGA)
http://centrodepsicologiayterapias.blogspot.com.es/
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